Angico
Parapiptadenia rigida
Angico
Árbol nativo de gran porte, característico de montes ribereños del norte del país. Destacado por su rápido crecimiento y su madera de alta densidad, es ampliamente utilizado en restauración y sistemas productivos. Es un gran fijador de nitrógeno al suelo, lo que mejora mucho el crecimiento del forraje en su entorno. Mantiene el follaje todo el año, aunque en invierno menos denso, por lo que se adapta muy bien para cortinas rompeviento y para sombra y abrigo de ganado.
Clasificación científica:
Especie: Parapiptadenia rigida
Familia: Leguminosas
Características:
Altura: 15–25 m
Tipo: árbol
Follaje: perenne
Velocidad de Crecimiento: rápido
Floración: noviembre a enero
Cuidados:
Luz: pleno sol
Riego: moderado
Suelo: profundo, bien drenado
Usos y beneficios:
Aporta sombra densa.
Favorece biodiversidad.
Fijador de nitrogeno.
Apto para restauración.
Buena adaptación a campo.
Tiene potencial uso maderable.
Aplicaciones productivas:
Apto para cortinas rompeviento.
Ideal para sombra en sistemas ganaderos.
Rápido crecimiento en condiciones favorables
